La historia no se cuenta desde un solo lugar. Cada personaje ocupa una red, habla con una voz propia y aporta su capa a un relato que, entre los cuatro, queda completo. La personalización de Pratten en acción: tú construyes tu recorrido según a quién sigas.
Voz íntima, de diario personal. Dudas, frustraciones y esperanzas contadas en primera persona. Siempre que es posible, utiliza frases reales documentadas en sus memorias Television and Me (2004).
El contrapunto escéptico. Empieza como el chaval de la oficina de abajo sobornado con media corona y acaba siendo testigo accidental de la historia. Tono directo, cotidiano, nada solemne.
La marioneta que fue la primera "cara" de la televisión habla desde 2026 con humor sarcástico. Reacciona a contenidos virales, conecta 1926 con la cultura digital actual y es el gancho del público joven.
Narrador sin rostro desde 2026. Lenguaje principalmente visual: fotografías de archivo, infografías técnicas, patentes originales y paralelismos entre 1926 y 2026. Contextualiza lo que los personajes narran.
Las voces no se repiten: se complementan. Si Baird anuncia en X que ha conseguido transmitir una cara, Ruido Blanco publica en Instagram el diagrama del aparato que lo hizo posible. Si Taynton cuenta que le han quemado el flequillo, Stooky Bill lo comenta en TikTok con un meme. La historia avanza en paralelo, en todas partes a la vez.
Baird y Taynton. Primera persona, fragmentos de diario, testimonio cotidiano. Modelo Todo está bien de Manuel Bartual.
Ruido Blanco. Fotografías, diagramas, patentes, paralelismos 1926–2026. La capa histórica y meta.
Stooky Bill. Vídeos cortos, humor irónico, reacción a virales. Puente con el público más joven.
Tráiler de apertura y recreaciones ficcionadas de escenas clave con material de archivo contextualizado.